El Presidente desestimó la intervención estatal ante el aumento de la morosidad crediticia y defendió el rumbo de su gestión económica.
El presidente Javier Milei volvió a ratificar su postura de no intervención estatal frente al fenómeno del endeudamiento familiar. En recientes declaraciones radiales y televisivas, el mandatario se refirió a la situación de las personas que han tomado préstamos para saldar deudas previas y que hoy presentan dificultades para pagar. Al responder si el Estado debería intervenir, el Jefe de Estado fue contundente al señalar que se trata de transacciones entre particulares y cuestionó si a los endeudados "les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo", argumentando que pasarle la factura a los contribuyentes no es el camino.
Las definiciones de Milei se dan en un marco de alerta económica por el alza en los niveles de morosidad. De acuerdo con cifras oficiales del Banco Central, hay 20,9 millones de argentinos con algún tipo de financiamiento activo, de los cuales cerca de 5,8 millones acumulan atrasos superiores a los 90 días en sus pagos. Como muestra del impacto en el sistema bancario, el Banco Nación ya debió refinanciar más de 62.000 deudas en lo que va de 2026 por un monto que supera los 310.000 millones de pesos.
Pese a este panorama y a reconocer que aún hay sectores con dificultades para llegar a fin de mes, el Presidente defendió con firmeza los logros de su programa económico. Milei subrayó que el país se encuentra "mucho mejor" que al inicio de su mandato, destacando que los salarios en dólares alcanzaron sus valores más altos desde 2017 y asegurando que se registran récords históricos en consumo, exportaciones y PBI.
Finalmente, el mandatario le restó dramatismo al cierre de empresas al señalar que se compensa con la creación de nuevos negocios, mientras se mantiene el desempleo en niveles estables. A su vez, reafirmó la importancia de reformar la Carta Orgánica del Banco Central para erradicar la inflación y ponderó la reciente visita de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, como una muestra de respaldo al éxito de los indicadores económicos del país.