La manifestación en defensa de los jubilados, que estaba prevista para las 17 horas en la vereda del anexo de Diputados, frente al Congreso, fue brutalmente reprimida por un fuerte operativo de seguridad. Las fuerzas desplegadas por la ministra Patricia Bullrich impidieron el avance de los manifestantes con gases lacrimógenos, balas de goma, carros hidrantes y motos.
Los incidentes no solo se limitaron al Congreso, sino que se extendieron hasta Plaza de Mayo, ubicada a quince cuadras. Durante la noche se confirmó la detención de más de 100 personas y un saldo de 50 heridos, entre ellos dos en estado grave. Una de las imágenes más impactantes fue la de una anciana con bastón golpeada en la cabeza por un policía, lo que evidenció la brutalidad de la represión.
Muchos manifestantes, al ser dispersados, avanzaron por la Avenida de Mayo hasta llegar a Plaza de Mayo. La Casa Rosada fue rodeada por gendarmes, mientras que la Policía Federal formó un cordón frente al Cabildo. En este sector también se utilizaron gases lacrimógenos y balas de goma para evitar que los manifestantes se agruparan.
La orden fue clara y contundente: impedir cualquier tipo de concentración frente a la Casa Rosada y silenciar el reclamo de los jubilados.
El gobierno nacional había anticipado la aplicación del protocolo antipiquetes y amenazó con endurecer el derecho de admisión en los estadios de fútbol para los hinchas que participaran en eventuales disturbios callejeros. Sin embargo, en las detenciones realizadas sobre la Avenida de Mayo, pocos llevaban camisetas de fútbol o tenían el perfil de barrabrava.
La represión de hace dos semanas motivó que la semana pasada un grupo de hinchas se acercara a solidarizarse con los jubilados. En esta oportunidad, la convocatoria fue ampliada a todas las hinchadas. También se sumaron distintos sindicatos y la CGT, que si bien no convocó a la marcha, expresó su acompañamiento.

"A los jubilados no se les pega", gritó un hincha al inicio de los incidentes. La manifestación reflejó una imagen poco común: camisetas de distintos clubes compartiendo espacio con banderas de partidos de izquierda y de sindicatos como ATE y Judiciales.
"Somos hinchas normales, autoconvocados, nada de barrabravas", afirmó un joven con la camiseta de Excursionistas, desmarcándose de cualquier vinculación con la violencia.

Pasadas las 20 horas, en varios barrios porteños y del conurbano, comenzaron a sonar cacerolas en protesta contra el operativo de seguridad ordenado por Bullrich.
El exdiputado fue indagado en la fiscalía por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad tras un incidente con Candela Arizaga. Aunque la joven declaró que no hubo agresiones físicas y la atribuyó al consumo de sustancias, la causa continúa con restricciones judiciales.
2026-08-07 03:13:47
Las fuerzas de seguridad desplegaron el protocolo antipiquetes frente a las manifestaciones contra la Ley de Propiedad Privada, dejando un saldo de múltiples heridos, aprehendidos y corridas que se extendieron hasta la Avenida 9 de Julio.
2026-08-07 03:10:37