Una noche compartida con amigos de toda la vida terminó de la peor manera para Ramiro Alaniz Cortes (34). Fue la única víctima fatal del derrumbe del bar Posto en barrio Güemes, ciudad de Córdoba, y su muerte se produjo por cuestión de segundos.
Ramiro, oriundo de Villa Dolores, vivía hace varios años en Córdoba capital junto a su pareja y su hijo de 8 años. Residía a tan solo una cuadra del bar, ubicado sobre boulevard San Juan al 600, y esa noche de sábado se había reencontrado con otros amigos de su pueblo natal.
Tras compartir un buen momento, se acercó a la caja del local para pagar su consumición y retirarse. Fue justo en ese instante cuando el techo del lugar colapsó, dejándolo atrapado junto a la cajera, según señalaron fuentes vinculadas a la causa.
Los Bomberos acudieron rápidamente y lograron rescatar a ambos con vida. Sin embargo, Alaniz Cortes murió durante el traslado al hospital debido a las graves lesiones sufridas.
Durante la mañana del domingo se le practicó la autopsia y su cuerpo fue llevado a Villa Dolores para ser velado por familiares y amigos.
Fuentes ligadas a la investigación explicaron que, aunque no pueden confirmarlo "fehacientemente", la única "anomalía" detectada fue que al edificio contiguo, sobre la derecha, "le faltaba parte de la pared entre los pisos 10 y 12". Según indicaron, "se cree que se desprendió".
El bar funcionaba en una propiedad de dos plantas. En la planta baja operaba Posto, mientras que en el primer piso había departamentos con techos de madera y tejas. La hipótesis principal señala que el fuerte viento habría provocado el desprendimiento de mampostería del edificio lindero, que cayó sobre la estructura de los departamentos.
El colapso fue tan severo que atravesó el piso de esas viviendas, el cual también correspondía al techo del bar. Según detallaron: "El sector que se derrumbó era el piso de una habitación y estaba justo sobre la caja del local".