La Mona Jiménez, fue el invitado estelar en el programa de Juana Viale. El encuentro televisivo se transformó en un festín de historias desconocidas, risas y homenajes a su trayectoria, consolidando su rol como leyenda viva de la música popular argentina.
La emisión dominical de Almorzando con Juana vivió un momento único gracias a la presencia de La Mona Jiménez, ícono indiscutido del cuarteto cordobés. A lo largo de la charla, el Mandamás desplegó su humor característico, narró pasajes de su vida personal con sinceridad y regaló un final musical inolvidable.
Desde el inicio, La Mona puso el tono: bromeó al afirmar, “Esto es una selva. Está el Mono, la Mona, la señora de Tarzán”. La ocurrencia generó risas inmediatas, y Luck Ra, sentado en la misma mesa, remató con otra frase divertida: “Y yo soy el burro de Shrek”.
En un tono más íntimo, Jiménez repasó sus orígenes: mencionó sus primeros pasos bailando malambo y folclore, también recordó cómo su apodo —“La Mona chita”— surgió siendo niño y se transformó en su marca. Reveló además fragmentos de su vida personal, como su romance con su pareja, que nació en un momento difícil: durante su recuperación después de haber estado cinco meses en coma.
El cierre del programa fue triunfante: La Mona interpretó sus clásicos “Beso a beso”, “El Marginal” y “Me mata”, este último junto al Mono de Kapanga. Para coronar la velada, cantó “Quién se ha tomado todo el vino” en un dúo generacional con Luck Ra, en un momento que mezcló emoción y respeto entre musicalidades antiguas y nuevas.
Con su carisma intacto, La Mona Jiménez demostró una vez más por qué su figura atraviesa generaciones. En una mesa de complicidad, risas y arte, volvió a brillar como el corazón del cuarteto argentino.