Durante la primera jornada se realizó una sola votación, que no alcanzó la mayoría requerida de dos tercios (89 votos), lo que fue anunciado con una fumata negra.
Este miércoles inició el cónclave en el Vaticano para elegir al sucesor del papa Francisco, en un proceso seguido con gran expectación por más de 1.400 millones de católicos en todo el mundo. Participan 133 cardenales menores de 80 años, la mayor cantidad en la historia de la Iglesia, quienes permanecen aislados en la Capilla Sixtina.
Durante la primera jornada se realizó una sola votación, que no alcanzó la mayoría requerida de dos tercios (89 votos), lo que fue anunciado con una fumata negra. Un incidente inusual ocurrió poco antes, cuando un incendio fuera del Vaticano generó confusión entre los fieles y periodistas al observar humo denso en el cielo, pensando erróneamente que se trataba de la señal del cónclave.
El decano del Colegio de Cardenales, Giovanni Battista Re, celebró la última misa antes del encierro, instando a los cardenales a dejar de lado intereses personales y buscar un Papa que valore la unidad. Se especula con seis o siete candidatos con mayores posibilidades, y hay expectativa sobre si el nuevo pontífice continuará la línea progresista de Francisco o representará un cambio hacia posiciones más conservadoras.
Las votaciones continuarán el jueves con cuatro sesiones (dos por la mañana y dos por la tarde). Si después de tres días no se elige un Papa, se hará una pausa, algo que no ocurre desde hace muchos años. En contraste con los cónclaves de 2005 y 2013, que se resolvieron en 24 horas, este podría ser más prolongado y complejo debido al alto número de votantes y la diversidad de posturas entre los cardenales.