El reconocido jurista murió a los 95 años en Villa Allende. Tuvo una trayectoria de más de siete décadas dedicadas al sindicalismo y a la articulación del movimiento obrero junto a figuras como Agustín Tosco.
A los 95 años falleció por causas naturales Lucio Garzón Maceda, una de las figuras más relevantes de la historia política y sindical de Córdoba. Nacido en 1930, el destacado abogado laboralista dedicó más de setenta años a la defensa de los derechos de los trabajadores y se desempeñó como asesor legal de la CGT y de gremios de peso como SMATA, UTA y Luz y Fuerza. Por expresa decisión familiar y en concordancia con sus últimos deseos, no se llevarán a cabo velorios ni ceremonias públicas para despedirlo.
Su labor fue determinante durante el Cordobazo del 29 de mayo de 1969, gesta en la que actuó como articulador clave entre las distintas vertientes gremiales y dirigenciales, manteniendo un fuerte vínculo con referentes de la época como Agustín Tosco, Elpidio Torres y Atilio López. Debido a su ferviente activismo, Garzón Maceda sufrió persecuciones, fue encarcelado durante la dictadura de Onganía y enviado a una prisión en Esquel, período en el cual continuó asumiendo la defensa técnica de dirigentes perseguidos.
Con la llegada del último régimen militar, debió exiliarse en París, desde donde integró la Comisión Argentina de Derechos Humanos para denunciar a nivel internacional los crímenes ocurridos en el país. Con su partida en su residencia de Villa Allende, se despide a uno de los últimos testigos y protagonistas directos de la época dorada de la historia sindical cordobesa.