El hecho ocurrió cuando Sosa, al mando de un Volkswagen Bora, chocó desde atrás al Fiat 147 en el que viajaba la familia Oliva, provocando la muerte inmediata de los cuatro ocupantes.
Los hermanos de Ricardo Argentino Oliva (33), quien murió junto a sus tres hijos Thiago, Miqueas y Liz en un trágico choque en la Ruta 19, exigen justicia y que Franco Sosa, el joven de 19 años que conducía el vehículo que los embistió, continúe detenido.
El hecho ocurrió cuando Sosa, al mando de un Volkswagen Bora, chocó desde atrás al Fiat 147 en el que viajaba la familia Oliva, provocando la muerte inmediata de los cuatro ocupantes. La posibilidad de que el joven sea indagado y luego liberado generó preocupación y bronca en los familiares de las víctimas.
“No queremos que esto quede impune”, expresó Verónica Oliva, hermana de Ricardo, al tiempo que pidió que Sosa no vuelva a quedar en libertad. “Se llevó cuatro vidas y no queremos que arruine otra familia”, agregó. Gerardo, otro de los hermanos, también reclamó justicia y recordó a Ricardo como “un padre presente, divertido y trabajador”.
Franco Sosa está imputado por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas. La abogada de la familia, Marina Romano, solicitó medidas ante la fiscalía y anticipó que avanzarán con una demanda civil. Además, señaló que la responsabilidad del choque recae sobre el conductor del Bora, sin importar cuántas personas iban en el Fiat 147.
En el auto que conducía Sosa también viajaban otros jóvenes, y uno de ellos permanece internado en grave estado en un sanatorio de Córdoba capital. La tragedia ha conmocionado a toda la comunidad de Arroyito, que acompaña el pedido de justicia por las víctimas.