Según lo publicado en el Boletín Municipal, la primera serie de estos títulos se emitirá la próxima semana y servirá tanto para cancelar deudas vigentes como las que se generen hasta el 31 de diciembre.
La Municipalidad de Córdoba, encabezada por Daniel Passerini, afrontó con recursos propios el pago de la cuarta cuota del bono internacional emitido en 2016, por U$S 22,8 millones, y al mismo tiempo lanzó una nueva estrategia financiera: la emisión de bonos domésticos por $ 50 mil millones destinados a proveedores y contratistas.
Según lo publicado en el Boletín Municipal, la primera serie de estos títulos se emitirá la próxima semana y servirá tanto para cancelar deudas vigentes como las que se generen hasta el 31 de diciembre. Los bonos tendrán vencimiento a dos años, el 1 de octubre de 2027, con intereses cuatrimestrales calculados según la tasa Tamar privada.
La medida confirma la delicada situación financiera del municipio, que es la única ciudad del país con deuda externa. En 2016, el exintendente Ramón Mestre tomó U$S 150 millones que hoy se convirtieron en el principal pasivo de la gestión.
Passerini destacó que, a diferencia de las tres cuotas anteriores que se pagaron con letras y títulos públicos, esta vez el municipio usó fondos propios gracias a un recorte del gasto corriente y la reducción de subsidios al transporte. También aclaró que la Provincia está dispuesta a anticipar recursos en caso de necesidad.
“Decidimos afrontar este pago con recursos propios frente a condiciones desfavorables del mercado. Queremos que la ciudad sea previsible y sostenible”, afirmó el intendente.
Por su parte, el secretario de Administración Pública, Sergio Lorenzatti, explicó que la aceptación de los bonos por parte de los proveedores será voluntaria y que estos títulos podrán negociarse o usarse como garantía. Además, reconoció que en noviembre vencen letras por otros $ 50 mil millones, aunque confía en poder refinanciarlas.
Con esta jugada, la gestión Passerini evita el default externo, pero traslada la presión financiera a sus proveedores, que deberán esperar hasta 2027 para cobrar el capital adeudado.